CONSEJOS PARA CUIDAR NUESTRA SALUD RENAL

» Vigilar la tensión arterial, el peso y someterse a analíticas bioquímicas rutinarias de forma periódica.

» Llevar una dieta sana, lo más cercana posible a la mediterránea, con una ingesta de líquidos adaptada a cada circunstancia personal (alrededor de litro y medio diario).

» No automedicarse y evitar medicamentos que puedan afectar al riñón de forma crónica.

» Es fundamental realizar una revisión exhaustiva a nivel renal si:

1. Se detecta algún tipo de anomalía en los análisis de sangre y de orina.

2. Se aprecia una función renal anormal que, a corto plazo (sobre todo a partir de los 50 años) o a más largo plazo (en personas jóvenes) aumenta el riesgo de padecer una nefropatía especialmente si coexisten otras enfermedades (hipertensión arterial, diabetes mellitus) o un estilo de vida claramente patológico (sobrepeso, hábitos tóxicos).

3. El organismo va a ser sometido a una situación extrema, bien derivada de enfermedades graves (procesos oncológicos o inflamatorios crónicos), intervenciones quirúrgicas complejas o el empleo de tratamientos que puedan afectar al riñón.